Information also in
  German and
  English where
 available

Inicio
Bienvenida
Programa general
Alemania, País Invitado
Jalisco, Anfitrión
Patrocinadores
Festivales Anteriores
 
   
Venta de Boletos Únete al Festival Comentarios Contacto
  

| Programa general | Música de Cámara | Ex Convento del Carmen |

Concierto Martes 27

Babette Hierholzer, piano

Sala  Higinio Ruvalcaba del Ex Convento del Carmen
20:30 Hrs.

Programa:

Concierto Italiano F Dur BWV 971 de Johann Sebastian Bach (1685-1750)

4 Sonatas de Domenico Scarlatti (1685 – 1757)

Concierto en D Dur BWV 1054 (nach dem Violin Konzert in E Dur)
de Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Intermedio

Quatre Polonaises pour le pianoforte op. 1 de Clara Wieck-Schumann (1819-1896)

Carnaval op. 9 de Robert Schumann (1810-1856)

1-Preambule / 2-Pierrot / 3-Arlequin/4-Valse noble/ 5-Eusebius/ 6-Florestan
 7- Coquette/ 8-Replique/ 9-Papillios
10-A.S.C.H.-S.S.H.A. Letters dansantes/11- Chiarina/12- Chopin
13-Estrelle/14-Reconnaissance/ 15-Pantalon et Colombine
16-Valse  allemande/17-Paganini/18- Aven/ 19-Promanade
20- Pause/ 21- Marsche des Davidsbündler contre les Philistins 

Babette Hierholzer, piano

   El debut de Babette Hierzoler con la Berliner Philharmoniker en 1978, fue seguido por numerosas presentaciones con esta famosa orquesta, bajo la batuta de los renombrados conductores Klaus Tennstedt, Sir Colin Davis, Leopold Hager y Semyon Bychkov.

   Se ha presentado extensamente en recitales y con música de cámara, y como solista con orquestas en Estados Unidos y la mayoría de los países de Europa, Sudamérica y Africa. En 1986 se presentó por primera vez en la Unión Americana, con la Pittsburg Symphony, tocando el Concerto No. 1 de Franz Liszt. Otras presentaciones han incluido a la Philharmonic Orchestra de Kiel, la Philharmonic Orchestra de Ulm, la Symphonic Orchestra de Hamburgo, durante una gira con la Nordwest-Deutschen Philharmonic, la Orquesta Sinfónica de Bilbao, el Festival International de Burdeos y la Krakov Philharmonic Orchestra. En Mayo de 1993 ejecutó el Concerto No. 1 de Liszt, con la Orquesta Sinfónica de Chile; en Junio del mismo año hizo similar ejecución con la Staatskapelle en Berlín, dirigida por Paavo Berglund. En 1994 tocó el Piano Concerto de Clara Schumann con la Saint Louis Symphony, durante su Festival de Otoño, e hizo su debut canadiense con la Saskatoon Symphony. En 1996 de nuevo ejecutó el Piano Concerto de Clara Schumann, tanto con la Winnipeg Symphony como con la Berliner Symphoniker.

En 1997 se presentó ejecutando esa misma obra, con la Orquesta Sinfónica de Maracaibo y la Orquesta Sinfónica de Mérida.

   Babette Gierholzer ha ganado numerosos primeros premios en competencias internacionales, incluyendo la Steinway Piano Competition, en Berlín, en siete ocasiones; la All German National Piano Competition, dos veces; el primer premio en el G. B. Viotti Concorso Internazionale di Musica en Vercelli, Italia; la medalla de plata del Festival International des Jeunes Solistas en Burdeos, Francia; el primer premio en la Joana Hodges International Piano Competition, más el prestigioso Andy Petlansky Memorial Award, en Palm Springs. En Febrero de 1992 hizo su debut neoyorquino como triunfadora en el East & West Artists Prize para debutar en Nueva York.

   Babette tocó en el concierto de apertura de temporada, ejecutando el Concerto No. 1 de Liszt con la South Carolina Philharmonic, bajo la batuta de Nicholas Smith. En Noviembre 11 de 2001 ofreció un recital en Frick Collection, en Nueva York, y posteriormente se presentó en la National Gallery of Art en Washington, DC, con un recital de música de Clara y Robert Schumann. Sus presentaciones más recientes han sido con la Shreveport Symphony Orchestra; la DeKalb Symphony en Atlanta, y la Orquesta del Nuevo Mundo, en la Ciudad de México. Previamente tuvo un recital en el Philharmonic Hall de Berlín. El 26 de noviembre de 2007 se presentó como solista con la Sinfónica de Munich interpretando con gran éxito el concierto para piano y orquesta de Clara Schumann.

   La eximia pianista ha hecho numerosas grabaciones con Marus/EMI Electrola.    

NOTAS AL PROGRAMA

JUAN SEBASTIAN BACH, compositor

Nacido el 21 de Marzo de 1685 en Eisenach (Turingia); muerto en Leipzig el 28 de Julio de 1750. Fue, antes de llegar a ser el genio creador que conocemos, un “eslabón” de una importante estirpe de músicos.   Hijo y nieto de estimables instrumentistas, tuvo a su vez siete hijos de su primer matrimonio (músicos: el mayor, Wilhem Fridemann, después Carl Philipp Enmanuel y Johann Gottfried Bernhard), y trece más en sus segundas nupcias con Ana Magdalena (músicos: Johann Christian y Johann Cristoph). Johann Sebastián (nuestro Juan Sebastián), adquirió una brillante cultura general y clásica (el griego y el latín sobre todo), al mismo tiempo que aprendía a tocar el violín con su padre, el clavecín y el órgano con su primo Johann Christoph y la composición con Herder, en Ohrdurf, y ocasionalmente con Böhm en Lüneburg (también fue corista de escuelas parroquiales de las dos ciudades).    Su formación musical se completó con la abundante lectura de compositores alemanes (entre ellos Buxtehude, con  quien  se reunió en Lubeck), italianos (Frescobaldi y Vivaldi) y franceses (entre ellos Couperin y Marchand).   Organista en Arnstadt desde 1703 a 1707, escribió allí sus primeras obras religiosas y se forjó una reputación de experto en órganos y reparador de este instrumento.   Después realizó una corta estancia en Mülhausen, donde compuso algunas cantatas sacras, entre ellas la BW 106, Actus tragicus.   En 1708 fue empleado como músico de cámara y organista de la corte de Weimar (luterana), y en  1714 como Koncermeister. Escribio  numerosas cantatas y algunas obras para órgano que se han hecho célebres, como la Tocata y fuga en re menor, la Passcaglia y fuga en do menor y diversos corales.   El período que va de 1717 a 1723, le vemos como Kaplellmeister de la corte de  Köthen (calvinista, por lo que Bach no debe tocar el órgano ni componer música para iglesia).

Para la orquesta de que dispone en ese momento compone una gran parte de sus obras instrumentales, algunas oberturas o suites, los conciertos de Branderbugo, otros diversos conciertos,  así  como algunas sonatas y el Libro Primero de El clavecín bien temperado. Las disensiones existentes en la corte le llevan a abandonar Köthen y a  aceptar el puesto de cantor en la iglesia de Santo Tomás, de Leipzig, en Mayo de 1723, donde permanecerá hasta su muerte.  Pero allí sufrirá mil constreñimientos (componer regularmente música para cada domingo y para cada fiesta, para las ceremonias oficiales, no poder ausentarse sin la autorización del Consejo  de la ciudad), y tendrá innumerables disputas con las autoridades, sobre todo en cuanto a sus  condiciones de trabajo y de la enseñanza que está obligado a impartir, a sus emolumentos.

Sin embargo, será para los molestos auditores de Leipzig para quienes escribirá la mayor parte de sus cantatas religiosas, así como las obras maestras de su música vocal: el Oratorio de Navidad, el Magnificat, la Pasión según San Juan, La pasión según San Mateo, el Oratorio de Pascua.  Por el contrario, la que sería la Misa en si menor fue destinada a la corte de Dresden, donde efectuará particularmente algunos viajes y conocerá a Hasse.   También viajará a Berlín y a Postdam, donde será recibido por el rey Federico de Prusia en 1747 y a quien dedicará la Ofrenda musical.  

A fines de 1749, una desgraciada operación de cataratas le dejará casi completamente ciego; diez días antes de su muerte recobrará de repente la vista, pero un súbito ataque seguido de unas fiebres acabará con su vida.

La obra de Juan Sebastián Bach, como se ha señalado tantas veces, es el “término” de las tradiciones musicales más experimentadas de su época:  la composición polifónica y contrapunto.   A ello se mezclan íntimamente el uso del coral luterano  y –simplificando un poco- los melodismos a la italiana.   Es un milagro del genio haber logrado asimilar tan diferentes elementos, haber realizado una síntesis única de “estilos”; haber propuesto una espléndida re-creación de todo ello a través de arquitecturas sonoras complejas y constantemente renovadas, de una perfección nunca fría y de la que se desprende a menudo la más expresiva belleza.

 

CLARA WIECK-SCHUMANN, compositora

Clara estudió música desde una edad muy temprana, con su padre, el profesor de piano y pedagogo musical Friedrich Wieck. Desarrolló una brillante carrera de intérprete desde los trece años hasta su matrimonio con Robert Schumann, una unión inicialmente desautorizada por su padre, que se celebró en 1840 por orden judicial. Luego continuó componiendo e interpretando, pese a tener y criar siete hijos. Acompañó a su marido en varias giras que sirvieron para extender su fama —y la de Robert Schumann— fuera de las fronteras de Alemania. Su valía como intérprete la adquirió tocando las obras de Bach, Mozart, Beethoven y contemporáneos, como su marido o Brahms.

Johannes Brahms conoció a la pareja en 1853, cuando contaba veinte años, y estableció con Clara una amistad que perduró toda su vida. Ese mismo año conoció Clara al violinista Joseph Joachim, que desde entonces la acompañó con frecuencia en sus conciertos.

Robert Schumann murió solo tres años después, y Clara acentuó su amistad con Brahms, de quien acabó siendo la principal consejera e inspiradora. Sin embargo, no perdió la pasión por la música de Robert, que siguió representando el núcleo principal de sus conciertos. Con ese programa viajó a Londres repetidamente desde 1865, tras una visita poco exitosa en 1856. En 1878 fue nombrada profesora de piano en el Conservatorio Superior de Fráncfort, donde impartió clases hasta 1892, principalmente de técnica interpretativa.

ROBERT SCHUMANN, compositor

Nacido el 8 de Junio de 1810 en Zwickau (Sajonia); muerto el 29 de julio de 1856 en Endenich, cerca de Bonn. Comenzó los estudios de piano de muy niño, pero fue una representación de La flauta encantada de Mozart, en 1819, lo que decidió su vocación. Se sació desde muy joven con la literatura, entusiasmándose especialmente con Jean Paul y escribió artículos, compuso poemas y sus primeros lieder cuando descubrió a Schubert a la Universidad de Leipzig y después a la de Haidelberg para estudiar derecho (que descuido completamente), aprendió piano bajo la dirección de Friedrich Wieck (cuya hija Clara se convertiría en su esposa en 1840).

Entrenando, abandonó a este último para trabajar el piano por su cuenta, pero un lamentable  accidente en uno de los dedos de la mano derecha le privó de la carrera de virtuoso que preparaba. Es  a partir de entonces cuando compondrá, después de haber completado su formación estudiando a Bach y el contrapunto, y en 1843 se convertirá en profesor del Conservatorio de Leipzig, fundado por su amigo Mendelssohn. Pero enseguida se revelará como un pobre pedagogo y un mal director de orquesta, además de sufrir trastornos nerviosos y psíquicos cada vez más frecuentes. En 1854, la pareja Schumann acoge a Brahms; el joven músico en encarna inmediatamente para Schumann en “el futuro” de la música. Poco tiempo después, Schumann se arroja al agua del Rin y debe ser internado en un asilo de alienados cerca de Bonn. Muere dos años más tarde, cuando solamente tenía cuarenta y seis años, velado por Clara y por Brahms.

La herencia familiar pesó sobre el destino atormentado de este músico, pero pesó aún más la incertidumbre permanente sobre su verdadera vocación, ya que tenía una especie de complejo de inferioridad respecto a su mujer, deslumbrante pianista, pese a que el amor de Clara fuera una poderosa palanca para su energía creadora. Efectivamente, las más bellas de sus obras, las más significativas de su genio, son las obras para piano y los ciclos de Leiden que escribió entre 1832 y 1840, cuando aún no se había casado con Clara y debía luchar para obtener su mano. Además, es en el piano y en los lieder donde Schumann sobrevive esencialmente para la posteridad.

Carnaval de Schumann

Cediendo a la convicción, particularmente fuerte en el siglo XVIII, de que los estudios de leyes y la posterior profesión de abogacía, eran particularmente adecuados para jóvenes varones de familias de la clase media, muchos músicos (Haendel y Telemann por ejemplo), incluso en el siglo XIX, tenían que sufrir el destino de ser forzados a seguir estudios universitarios, y llegaban a la música sólo después de insistir, batallar y obtener la autorización paterna o familiar.

Schumann fue uno de los que transitaron por este penoso camino. Ya tenía 20
años de edad cuando obtuvo el largamente ansiado permiso de su madre para dedicarse al estudio de la música, inicialmente en el piano bajo la tutela del famoso Herr Wieck, padre de su futura esposa Clara, entonces una niña prodigio.

Poco después, Schumann se vio obligado a dedicarse por completo a la composición, debido de la parálisis de un dedo, a causa de los severos estudios técnicos que se le exigió que realizara. Así, lo encontramos en 1834 dedicado con intensidad a la composición y a la creación y dirección de una nueva publicación especializada en música, desde cuyas páginas hizo la guerra a los “Philistinos” de la música.

En el año en que apareció el primer número de su “Neue Zeitschrift für Musik”, alguien también joven se hizo presente en Leipzig, para estudiar bajo la instrucción de Friedrich Wieck. Schumann al momento se sintió enamorado hasta los topes de la estudiante, que era Ernestina von Fricken. Pocos meses después los padres de la joven, y con ellos el propio Schumann, viajaron a Zwickau, la población nativa de Schumann, para dar a conocer el compromiso matrimonial de la joven pareja. Ésta partió inmediatamente hacia Asch, el “pueblo musical” donde nació Ernestina. Al paso de unos cuantos días --estamos a fines de Septiembre de 1834--, Schumann ya había bosquejado una idea para la composición de un número de piezas de piano basadas en las letras musicales SCHA (E flat, C, B, A, en alemán), que era común para el apellido del compositor y el nombre de su amado pueblo de origen. No es necesario expresar el impacto excitante que estos lazos anteriores fueron para la imaginación de Schumann.

La colección Carnaval Op. 9 (escenas sobre cuatro notas) contiene veinte piezas con títulos muy diferentes, que aunque fueron escritas entre el fin de 1834 y los primeros meses del año siguiente, se publicaron hasta 1837 en Leipzig, con una dedicatoria al violinista C. Lipinski.
      

| Programa general | Teatro Degollado | Ex Convento del Carmen |