|
| Programa general | Teatro Degollado |
Recital Martes 20 de Mayo
Recital de piano
Markus Groh, piano (Alemania)
Teatro Degollado
20:30 Hrs.
Programa:
Papillons Op. 2 de Robert Schumann (1810-1856)
[15min]
Fantasías Op. 116 de Johannes Brahms (1833-1897)
[23min]
1 - Capriccio (Presto energico)
2 - Intermezzo (Andante- Non troppo presto- Andante
3- Capriccio (Allegro passionato-Un poco meno allegro-Tempo I)
4- Intermezzo (Adagio)
5- Intermezzo (Andante con grazia ed intimissimo sentimento)
6- Intermezzo (Andatino teneramente)
7- Capriccio (Allegro agitato)
Intermedio
Sonata en si menor de Franz Liszt (1811 – 1886)
[31min]
I –Lento assai-Allegro energico-Grandioso- Recitativo- Andante sostenuto-
Quasi Adagio- Allegro energico-Piú mosso-Stretta quasi Presto- Presto- Prestissimo
Andante sostenuto-Allegro moderato-Lento assai
MARKUS GROH, piano
Con frecuencia elogiado por su asombroso poder y su “imaginación sonora”, Markus Groh ha mantenido su lugar entre los mejores pianistas en el mundo en la actualidad. Al compartir la fecha de nacimiento con Alfred Bendel y Arturo Benedetti Michelangeli, Groh se ha probado a sí mismo ser merecedor de su compañía.
En los Estados Unidos, Groh ha sido acompañado por la Colorado Symphony, la Detroit Symphony, la Fort Worth Symphony, la Jacksonville Symphony, la Milwaukee Symphony, la National Symphony, la New Jersey Symphony, la Philadelphia Orchestra, la Seattle Symphony, por citar unas cuantas.
Fuera de los Estados Unidos, sus presentaciones incluyen: La Sinfónica de Bamberg, La Sinfónica de Berlin, Bournemouth Symphony, Budapest Festival Orchestra, The Hague Residentie Orkest, Helsinki Philharmonic, London Symphony, La Orquesta de La radio MDR en la Sala de Conciertos "Gewandthaus" de Leipzig, Orquesta de la Radio SWR (Stuttgart), San Petersburg Philharmonic, Orchestre de la Suisse Romande, Beijing Symphony, Osaka Philharmonic y New Japan Philharmonic.
Entre los directores de orquesta con los cuales ha aparecido figuran Jesús López Cobos, Ivan Fischer, Miguel Hart-Bedoya, Mark Janowski, Neeme Järvi, Fabio Luisi, Kent Nagano, Johathan Nott y Stefan Sanderling.
Los éxitos de la última temporada incluyen el debut de Markus Groh en junio de 2007, con la New York Philharmonic bajo la batuta de Bramwell Tovey, tocando el Piano Concerto No.1 de Liszt, y su presentación en Diciembre de 2006 con la Baltimore Symphony, tocando el Piano Concerto No. 4 de Beethoven. En palabras del diario Baltimore Sun: “... Este fue una de las más satisfactorias ejecuciones del concierto que he escuchado en mucho tiempo. Groh demostró intelecto, emoción y encanto en iguales proporciones”. Otras presentaciones recientes y próximas incluyen con la Auckland Philharmony, Louisville Orchestra, Mälmo Symphony, Milwaukee Symphony, Pacific Symphony, San Antonio Symphony, Barbants Orkest in Den Bosch, Eindhoven, Breda y Maastrich, así como giras ejecutando música de cámara con Viviane Hagner y Claudio Bohórquez.
En sus recitales, Markus Groh revela formas, texturas y colores que uno difícilmente percibe en presentaciones en vivo. La crítica afirman de manera unánime: “Groh es un gran pianista” (Toronto Star): “...un recital supremo” (New York Times); “Una nueva estrella en el firmamento pianístico” (Neue Zürcher Zeitung). En Febrero de 2008 Markus Groh regresó a Nueva York, para brindar un recital en la Frick Collection.
Ampliamente aclamado por sus interpretaciones de Liszt, un CD “todo Liszt” fue dado a la publicidad por AVIE en 2006; ahí pasó una delirante revista, y fue nombrado “Editor’s Choice” en la edición de Julio de Gramophone Magazine. Otras grabaciones incluyen un CD de Debussy, Prokofiev y sonatas de chelo con Claudio Bohórquez en Berlin Classics, y un CD conteniendo sonatas de Brahms con chelo acompañadas por Alban Gerhardt, en Harmonia Mundi.
Huésped frecuente en festivales internacionales, tales como los de Ruhr, Ludwigsburg, Bad Kissingen and Schubertiade (Austria), Groh es el fundador y director artístico del Bebersee Festival, cerca de Berlín. Son constantes sus apariciones en radio y televisión en Alemania, España, Bélgica, Holanda, Francia, Italia, Suiza, Austria, Japón, México y Estados Unidos.
Markus Groh nació el 5 de Enero de 1970 en el sur de Alemania. Fue estudiante de piano de los profesores Konrad Richter, en Stuttgart, y Hans Leygraf en Berlín y Salzburgo. Atrajo la atención mundial de amantes de la música de piano, cuando ganó la prestigiada Queen Elisabeth International Competition, en Bruselas, en 1995, siendo la primera ocasión que lo hacía un alemán. Otras distinciones incluyen el Primer Premio en la Arthur Schnabel Competition en Berlín, en 1990. En Junio de 2007, Markus Groh debutó con la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Prensa
(...) En el concierto destacó el pianista alemán Markus Groh, especialista en obras de Liszt, en su debut con la orquesta New York Philharmonic. Él fue sustancial ofreciendo en su música, a la vez, bravura y exquisita sensibilidad. Esta pieza no tiene que enfatizar su exhibición, sino que el énfasis es quizá inevitable en su particular contexto; y además, hizo brillar la limpieza en la ejecución de las partes que requerían el vuelo de los dedos en el teclado.
The New York Times, Junio, 2007
“El pianista Markus Groh hace una estrujante, emotiva interpretación de Liszt en la nueva grabación de Avie”.
The Times, Abril, 2006
NOTAS AL PROGRAMA
ROBERT SCHUMANN
Nacido el 8 de junio de 1810 en Zwickau (Sajonia); muerto el 29 de julio de 1856 en Endenich, cerca de Bonn. Comenzó los estudios de piano de muy niño, pero fue una representación de La flauta encantada de Mozart, en 1819, lo que decidió su vocación. Se sació desde muy joven con la literatura, entusiasmándose especialmente con Jean Paul y escribió artículos, compuso poemas y sus primeros lider cuando descubrió a Schubert a la Universidad de Leipzig y después a la de Haidelberg para estudiar derecho (que descuido completamente), aprendió piano bajo la dirección de Friedrich Wieck (cuya hija Clara se convertiría en su esposa en 1840).
Entrenando, abandonó a éste último para trabajar el piano por su cuenta, pero un estúpido accidente en uno de los dedos de la mano derecha le privó de la carrera de virtuoso que preparaba. Es a partir de entonces cuando compondrá, después de haber completado su formación estudiando a Bach y el contrapunto y en 1843 se convertirá en profesor del Conservatorio de Leipzig, fundado por su amigo Mendelssohn. Pero enseguida se revelará como un pobre pedagogo y un mal director de orquesta, además de sufrir trastornos nerviosos y psíquicos cada vez más frecuentes. En 1854, la pareja Schumann acoge a Brahms: el joven músico en encarna inmediatamente para Schumann “el futuro” de la música. Poco tiempo después, Schumann se arroja al agua del Rin y debe ser internado en un asilo de alienados cerca de Bonn. Muere dos años más tarde, cuando solamente tenía cuarenta y seis años, velado por Clara y por Brahms.
La herencia familiar pesó sobre el destino atormentado de este músico, pero peso aún más la incertidumbre permanente sobre su verdadera vocación, ya que tenía una especie de complejo de inferioridad respecto a su mujer, deslumbradora pianista, pese a que el amor de Clara fuera una poderosa palanca para su energía creadora. Efectivamente, las más bellas de sus obras, las más significativas de su genio, son las obras para piano y los ciclos de Leiden que escribió entre 1832 y 1840, cuando aún no se había casado con Clara y debía luchar para obtener su mano. Además, es en el piano y en los lieder donde Schumann sobrevive esencialmente para la posteridad.
JOHANNES BRAHMS
Nacido en Hamburgo el 7 de mayo de 1833; muerto en Viena el 3 de abril de 1897. Comenzó a estudiar música con su padre, que tocaba la trompa y el contrabajo, y estudió piano con Kossel y la composición con Marxen. En su juventud fue pianista de cabaret y dio lecciones, pero a partir de 1848 empezó a dar recitales. En 1853 efectuó una gira acompañando al violinista húngaro Edouard Remenyi, que le enseñó las melodías populares húngaras (de hecho zíngaras), pero con quien riñó pronto. El mismo año conoció a Joachim y a Schumann, que le animó calurosamente. Brahms conservó toda su vida relaciones de estrecha amistad con Clara Suman. Entre 1854 y 1859, escribió su Primer concierto para piano, que marca el final del primer período de su obra, llamada de “Sturm und Drang”.
En 1857-59 fue director de música de Detmold. Las dos Serenatas, sus primeras dos obras para orquesta sola datan de 1858 y 1860. No habiendo podido encontrar un empleo estable en su ciudad natal, Brahms fija su residencia en Viena a partir de 1862 y ya no abandona esta ciudad, salvo para sus giras o sus temporadas de descanso.
En 1864 encuentra a Wagner, que inmediatamente le perseguirá con su malevolencia. Por el contrario, Brahms, se beneficiará toda su vida del apoyo incondicional, aunque torpe,de Hanslick, el célebre crítico. Los años sesenta lo consagra a la composición de algunas de sus grandes obras para piano (variaciones sobre un tema de Haendel, variaciones sobre un tema de Paganini), a la música de cámara y al Réquiem alemán. Hasta 1873 no vuelve el compositor a trabajar la escritura para orquesta con las variaciones sobre un tema de Haydn, inmediatamente seguidas de su Primera sinfonía, cuyos bocetos remontan nada menos que a mediados del año 1850, y que fue acabada en 1876.
La Segunda sinfonía lleva la fecha de 1877 y es seguida el mismo año por el Concierto para violín, que sigue siendo una de sus obras mas célebres. De 1872 a 1875. Brahms dirige la Sociedad de Amigos de la Música de Viena. En 1878 conoció a Dvorak, a quien admiró y sostuvo. En 1879 efectúa una gira con Joachim. Una de sus obras maestras, su Segundo concierto para piano, lo terminó el año 1881. Sus Tercera y Cuarta sinfonías siguieron inmediatamente a este concierto, después de lo cual Brahams no volvió a la orquesta hasta que en 1888 escribió su bello y original Doble concierto para violín y violoncelo. Heredero de Beethoven por el contenido conflictivo de su música, de Schubert por su apego al tematismo popular, de Schumann por su lirismo y su sentido del heroísmo caballeresco, Brahms estuvo muy cerca también de los maestros y de los modelos clásicos y preclásicos. Toda su vida fue refractario a la ópera y a la música “de programa” exaltó la música pura, romántico por naturaleza, pero clásico por su preocupación por una arquitectura y un estilo tradicionales, Sus sinfonías son modelos de equilibrio y de densidad, pero es sobre todo en las Variaciones sobre un tema de Haydn y en sus obras de concertantes donde mejor demuestra sus cualidades de la factura y el alcance emocional de su inspiración.
Fantasías Op. 116 de Brahms
Para 1891, cuando comenzó las siete Fantasías Op. 116, Johannes Brahms, de 58 años, se había retirado de las costosas sonatas para piano y virtuosas variaciones que lo preocuparon en sus inicios como compositor, en favor de miniaturas íntimas --sin duda inspiradas por el placer que tal música le causaba a su amiga de toda la vida, Clara Schumann, ahora restringida como pianista por un dolor muscular--, obras técnicamente menos demandantes.
De las Fantasías, las tres llamadas Caprichos son las más demostrativas.
La No. 1 (Presto agitato) y la No. 7 (Allegro agitato) están en un disturbante Re menor; la No. 3 en Sol menor (Allegro passionata) igualmente carece de reposo, aunque un cálido trío en Mi bemol proporciona un reposo temporal.
Los cuatro Intermezzos envuelven una más tierna, personal nostalgia.
En la No. 2 en La menor (Andante) Brahms explora una sonoridad inusualmente etérea, con registro alto en la sección media, mientras la No. 4 en Mi (Adagio) trae un tema central de seductiva ternura.
La No. 5 en Mi menor (Andante con gracia y sentimiento intimísimo) y la No. 6 en E (Andantino teneramente) en sus diferentes formas revelan el incrementado recurso de Brahms hacia el cromaticismo, para lograr una potencia de expresión llevada a la cumbre.
FRANZ, LISZT
Nacido en Raiding, en Hungría, el 22 de octubre de 1811; muerto en Bayreuth el 31 de julio de 1886. Liszt, hijo de un intendente del príncipe de Esteráis, hizo su debut como virtuoso del piano a los nueve años, a los once dio un concierto en Viena y comenzó a estudiar piano con Czerny y composición con Salieri. Pero fue en París donde vivió de 1823 a 1835, donde se consagró su reputación europea.
Por todos los sitios donde iba era festejado como el pianista más grande de su época y puede decirse a este respecto que Liszt fue el verdadero inventor del recital pianístico. Los años parisinos son sin duda los más propicios al desarrollo de su personalidad: audición de la Sinfonía fantástica de Berilos (del que se convertirá en amigos y defensor), la frecuentación de los medios literarios Hugo, Musset George Sand, Heine, Lamartine, la afirmación de sus convicciones progresistas a favor de la revolución de Julio, del ideal Saint-simoniano y finalmente su encuentro con Chopin y con la condesa María de Agoult, de la que tendrá tres hijos, entre ellos Cósmica, futura esposa de Ricardo Wagner.
Hasta entonces Liszt había compuesto sólo para piano. Cuando se instala en Weimar, en 1842, como Kapellmeiste de la corte, se vuelve hacia la orquesta y es allí donde acabará los dos conciertos para piano y donde escribirá casi todos sus poemas sinfónicos (las grandes obras religiosas son más tardías); también es allí donde impondrá las obras de Wagner, de Berilos, de Schumann y de tantos otros, convirtiendo la pequeña ciudad alemana en un centro musical de primera importancia: la generosidad, el desinterés del músico, cualidades muy apreciadas por sus contemporáneos hicieron milagros.
Por el contrario, no habrá ningún milagro después de establecerse en Roma en 1861, donde el Papa rechazará la legalización de sus relaciones con la princesa von Sayn de Wittgenstein (precisemos aquí que el “abate Liszt”, que tomó las órdenes menores en 1865, nunca llegó a consagrarse sacerdote y conservó por tanto el derecho a casarse). Después de sus últimos triunfos en Europa, ahora como compositor “religioso”, Liszt muere en Bayreuth, cuando acudió al estreno de Parsifal, a consecuencia de un resfriado. No vamos a hacer aquí la demostración del valor profético de su obra pianística (ni mucho menos de su música religiosa); sin embargo, la producción orquestal, trece poemas sinfónicos, dos “sinfonías”, orquestaciones de sus propias obras de piano (Rapsodias hungaras), sufre actualmente un eclipse relativo, aunque haya que constar que Liszt fue el verdadero creador del poema sinfónico moderno, fundado en la transformación temática y, en este terreno ¿cuántos músicos no le son deudores?
Corrientemente se reprocha al Liszt sinfonista la sospecha alianza de la poesía (incluso de la pintura) con la música, su romanticismo de oropel, su estética ornamental, pero aunque se puedan menospreciar partituras tales como los Dos episodios del “Fausto” de Lenau o el segundo Mefisto Vals, la equidad impone el presentar sin discriminación, además de la dos “sinfonías”, la totalidad de los poemas sinfónicos; en cuanto a los dos conciertos para piano “caballo de batalla” de todos los virtuosos del teclado, así como la Danza macabra ¿Cómo podríamos eximirnos de hacerlo?
Sonata en si menor
La Sonata para Piano (Klaviersonate h-Moll) (S.178) es una composición musical sólo para piano, debida a la inspiración de Franz Liszt. Es ampliamente considerada como su más importante trabajo para el instrumento, y uno de los trabajos creativos de la literatura del piano romántico.
La Sonata fue compuesta en 1852-1853, y por primera vez fue ejecutada el 17 de Enero de 1857, en Berlín, por Hans von Bülow, alumno y yerno de Liszt.
De inmediato recibió los ataques de los críticos, tales como Eduard Hanslick, Johannes Brahms --quien se durmió durante la ejecución del trabajo de Liszt en su primera presentación-- y el pianista y compositor Anton Rubinstein. Sin embargo, la Sonata recibió entusiastas elogios de Richard Wagner. El periódico Nationalzeitung se refirió a ella como “eine Herasforderung zum Zischen und Pochen” (una invitación al silbido y el ruido con los pies). Liszt lamentó:
“... hasta ahora, todos los más conocidos pianistas franceses, con excepción de Saint-Saëns, se han abstenido de tocar cualquiera de mis transcripciones, puesto que mis composiciones originales son consideradas ridículas e intolerables”.
La Sonata fue publicada por Breitkopf & Härtel en 1854. Fue dedicada a Robert Schumann, correspondiendo a la dedicación que de su Fantasia in C, Op. 17 (1836) hizo a Liszt.
La Sonata es notable por ser constituida de un pequeño número de elementos motivantes, que se entretejen para formar una enorme arquitectura musical. Las unidades motivantes se transforman continuamente al transcurso de la obra, para adaptarse al contexto musical del momento. Un tema que en un contexto suena amenazador y aún violento, se transforma luego en una hermosa melodía. Esta técnica ayuda a unir la descontrolada estructura, convirtiéndola en unidad bien cohesionada, aunque las fuerzas arquitectónicas de la música necesitan ser altamente desarrolladas para alcanzar esto en la ejecución.
En términos generales, la Sonata tiene cuatro movimientos, aunque no hay separación entre ellos. La superimposición sobre los cuatro movimientos es una extensa forma estructural de la Sonata, no obstante que los inicios y finales precisos del desarrollo tradicional y las secciones de recapitulación han sido un prolongado tópico para debate.
La mayoría de los analistas, necesario es atribuirlo, concuerdan en que el desarrollo comienza rudamente con la sección lenta y la recapitulación con la fuga en scherzo. Al usar esta estructura, Liszt se dejó llevar por la influencia de Wanderer Fantasie, de Franz Schubert, un trabajo que admiró sobremanera, presentado a menudo y arreglado para piano y orquesta. Schubert usó el mismo número limitado de elementos musicales para crear un trabajo amplio de cuatro movimientos, y usó un movimiento de fuga.
Ya en 1851 Liszt experimentó con una improgramable forma “cuatro movimientos en uno”, en un extenso trabajo para solo de piano llamado “Grosses Concert-Solo”. La pieza, que en 1865 fue publicada como una versión para dos pianos con el título Concerto pathétique, muestra unarelación temática con la Sonata y la posterior Fausto Symphony.
El final de la Sonata puede haber sido una ocurrencia de último minuto; el manuscrito original, que está disponible en la Morgan Library & Museum, en la ciudad de Nueva York, contiene una sección final tachada, eliminada, que pusiera haber concluido la obra de forma sonora y florida.
| Programa general | Teatro Degollado |
|